viernes, 19 de diciembre de 2014

Me siento tan mal y angustiada como toda persona que te conocía y tenia un poco de charla con vos, que no hacia falta cruzar más de tres palabras para darse cuenta que eras buena persona, siempre con una sonrisa y buena onda, tan jodón y simpático con todo el mundo. En un par de horas, se cumple una semana de tu pérdida, una semana que no te vemos, que no escuchamos esa música fuerte pasar por la puerta de casa retumbando todos los vidrios, sin esa alegría tan peculiar que solo vos tenías. Hoy a casi una semana, sigo sin creer lo que te pasó, o tal vez es que no lo quiero creer, porque no lo aceptó y no lo asimilo al día de hoy. Se me vienen miles de preguntas a la mente, "¿por qué vos?", " ¿por qué ahora?", y muchas más, hay tanta gente basura que no le pasa nada y a alguien tan bueno, con tantas ganas de vivir que le pase algo así es sumamente injusto. No eramos amigos inseparables, pero de cierto modo eramos amigos, siempre que nos veíamos nos abrazábamos, charlábamos, nos aconsejábamos en algo, jodíamos ; y saber que ya no lo voy a poder hacer es triste y será por ese mismo motivo que no asimilo tu partida, que para mí como para todos los que te quieren, estas vivo y nos cuidas desde donde estás. 

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